Trabajar en España: requisitos y opciones para la contratación de extranjeros fuera de España
Para muchas personas que desean
trasladarse a España, conseguir un contrato de trabajo puede parecer el primer
paso para iniciar su proyecto migratorio. Sin embargo, cuando la persona se
encuentra fuera de España, no cualquier oferta de empleo permite obtener una
autorización para residir y trabajar. Existen diferentes vías de acceso al
mercado laboral español y cada una tiene sus propios requisitos.
En este artículo nos centramos en
la autorización inicial de residencia temporal y trabajo por cuenta ajena del
régimen general, destinada a personas extranjeras que se encuentran fuera de
España y tienen una oferta de empleo en España.
Una
oferta de trabajo no garantiza una autorización de residencia
Encontrar una empresa interesada en
contratar a una persona extranjera es un paso importante, pero no significa que
la autorización de residencia y trabajo vaya a concederse automáticamente.
En el régimen general, la contratación
debe cumplir los requisitos establecidos por la normativa de extranjería y
también deben cumplirse determinadas condiciones por parte del empleador y de
la persona trabajadora.
Entre otros aspectos, debe existir
un contrato firmado por ambas partes que garantice una actividad continuada
durante el periodo de vigencia de la autorización. Además, la fecha de inicio
del contrato debe quedar condicionada a la eficacia de la autorización de
residencia y trabajo.
Por tanto, antes de aceptar una
oferta de empleo o realizar un viaje a España, es importante comprobar si esa
contratación puede utilizarse realmente como vía de acceso a la residencia y al
trabajo.
¿Quién
inicia el procedimiento?
En la autorización inicial de
residencia temporal y trabajo por cuenta ajena, es el empleador quien presenta
la solicitud ante la Administración. Esto significa que la persona que se
encuentra en el extranjero no puede simplemente solicitar por su cuenta una
residencia y trabajo por cuenta ajena aportando una oferta de empleo.
La empresa que pretende contratar
debe participar activamente en el procedimiento y acreditar que cumple las
condiciones exigidas para realizar la contratación. Una vez concedida la
autorización, la persona trabajadora deberá realizar las actuaciones que
correspondan desde su país de origen, incluida, cuando proceda, la solicitud
del visado.
La
situación nacional de empleo puede ser determinante
Uno de los aspectos más importantes
del régimen general es la denominada situación nacional de empleo. Con carácter
general, para conceder una autorización inicial de residencia y trabajo por
cuenta ajena debe comprobarse que la contratación de la persona extranjera
resulta posible teniendo en cuenta esta situación.
La normativa contempla diferentes
supuestos en los que se entiende que la situación nacional de empleo permite la
contratación. Entre ellos se encuentra que la ocupación esté incluida en el
catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, así como otros supuestos
previstos legalmente, como aquellos en que el empleador acredita determinadas
dificultades para cubrir el puesto con trabajadores disponibles en el mercado
laboral interno. También existen excepciones vinculadas a determinados países
con los que España mantiene acuerdos internacionales en materia de
contratación, como Chile y Perú.
Por ello, no todas las ofertas de
empleo disponibles en España pueden utilizarse de la misma manera para
contratar personal del extranjero.
Las
ocupaciones de difícil cobertura tienen una particularidad
El catálogo de ocupaciones de
difícil cobertura es una relación de puestos de trabajo para los que, en
determinadas zonas de España, existen especiales dificultades para encontrar
trabajadores disponibles. Se publica trimestralmente y de forma diferenciada
por provincia o territorio, por lo que una ocupación puede aparecer en el
catálogo de una zona y no en otra. Entre los perfiles que pueden figurar se
encuentran, dependiendo del territorio, instaladores electricistas de edificios
y viviendas, carpinteros de aluminio, metálico y PVC, montadores de carpintería
metálica, operadores de grúa y determinados profesionales del deporte, además
de diversas ocupaciones vinculadas al sector marítimo.
Esto no significa que cualquier
persona pueda obtener automáticamente una autorización por el simple hecho de
que exista una ocupación incluida en el catálogo. También deben cumplirse el
resto de requisitos del procedimiento, como los relativos a la cualificación o
experiencia requerida, o las condiciones del empleador, entre otros.
El
empleador también debe cumplir requisitos
El procedimiento no depende
exclusivamente del perfil de la persona que quiere venir a España. La empresa o
empleador que realiza la contratación debe acreditar determinados requisitos,
entre ellos, los relativos a la capacidad económica y al cumplimiento de sus
obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
Por ello, antes de iniciar un
expediente es necesario analizar también al empleador, la actividad que
desarrolla, las características del puesto y las condiciones ofrecidas. Una
oferta publicada en Internet o una conversación con una empresa no sustituyen
este análisis.
El
contrato debe cumplir las condiciones exigidas
El contrato de trabajo u oferta de
empleo constituye una parte fundamental del expediente. Debe estar firmado por
el empleador y la persona trabajadora y garantizar una actividad continuada
durante el periodo de vigencia de la autorización (mínimo un año). Además, las
condiciones de la contratación deben respetar la normativa laboral y el
convenio colectivo aplicable en temas salariales y de cualquier otra índole.
Por tanto, no se trata simplemente
de conseguir un documento que indique que una empresa está dispuesta a
contratar a una persona extranjera. El contenido y las condiciones reales de la
relación laboral también forman parte del análisis del expediente, entiéndase
por tales, el salario mínimo establecido para este tipo de puesto, la duración
del contrato, la persona que firma el contrato en representación de la empresa.
¿Es necesario
homologar el título para trabajar?
No en todos los casos. La necesidad
de homologar o reconocer un título extranjero dependerá de la actividad
profesional que se pretenda desarrollar. En determinadas profesiones reguladas,
contar con el reconocimiento de la cualificación profesional puede ser
imprescindible para ejercer legalmente en España.
Esto es especialmente relevante en
algunos perfiles sanitarios, profesionales cualificados y ocupaciones específicas.
Una persona puede tener experiencia y formación en su país de origen y, sin
embargo, necesitar un reconocimiento previo de sus estudios o cualificación
para poder ejercer determinadas actividades técnicas o profesionales en España.
A esto hay que añadir los procesos de colegiación profesional que se exigen
para ejercer en España.
El
régimen general no es la única vía para trabajar en España
Es importante no confundir la
autorización inicial de residencia y trabajo por cuenta ajena del régimen
general con otras vías existentes en la normativa española. Dependiendo del
perfil de la persona, del puesto de trabajo y de las circunstancias concretas,
pueden existir procedimientos específicos. Entre ellos se encuentran
determinadas autorizaciones para profesionales altamente cualificados, así como
otros supuestos relacionados con determinadas actividades o perfiles
profesionales.
También existen situaciones
diferentes, como la de una persona que se encuentra en España con una
autorización de estancia por estudios y puede desarrollar una actividad laboral
por un máximo de 30 horas siempre que sus estudios lo permitan.
¿Puedo
viajar a España como turista y empezar a trabajar?
Entrar en España como turista no
concede, por sí mismo, una autorización para trabajar. Si el objetivo desde el
principio es trasladarse a España para desarrollar una actividad laboral, es
importante analizar previamente cuál es la vía de residencia y trabajo que
puede corresponder y desde dónde debe tramitarse.
Intentar solucionar la situación
después de llegar a España puede limitar las opciones disponibles o llevar a
iniciar un procedimiento que no corresponde a las circunstancias de la persona.
¿Qué
ocurre si quiero venir con mi familia?
La posibilidad de trasladarse con
familiares dependerá de la autorización solicitada y de las circunstancias
concretas de la unidad familiar. Por ello, cuando el objetivo no es únicamente
conseguir un empleo, sino establecerse en España con cónyuge e hijos, conviene
plantear el proyecto migratorio de forma conjunta.
En el caso de la autorización
inicial de residencia y trabajo no es posible viajar con la familia, el proceso
de reagrupación puede realizarse a partir del año de residencia del trabajador y con la
autorización de residencia ya renovada, siempre que se acrediten los recursos
suficientes para cada familiar y una vivienda adecuada.
Check
list
Antes de iniciar el procedimiento
conviene comprobar:
- qué autorización corresponde a la situación concreta
- si la situación nacional de empleo permite la contratación
- si el empleador cumple los requisitos
- si las condiciones del contrato son adecuadas
- si la profesión requiere homologación o reconocimiento de la cualificación
- opciones de residencia más adecuadas para ese perfil
El régimen general de residencia y
trabajo por cuenta ajena es una de las opciones disponibles, pero el perfil
profesional, el puesto de trabajo, el empleador y las circunstancias personales
pueden hacer que otra autorización resulte más adecuada.
Por ello, antes de aceptar una
oferta, realizar un viaje o iniciar un procedimiento, resulta recomendable
analizar previamente la situación concreta y determinar qué vía corresponde.
En Acea & Asociadas estudiamos
cada caso de forma individual para orientar sobre las opciones de residencia y
trabajo que pueden resultar aplicables y los pasos necesarios para desarrollar
el procedimiento correctamente.
WhatsApp:
+34 602 823 712
Email:
acea.asociadas@gmail.com

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